Cooperación Técnica y Cambio Climático

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Mitigar y adaptarse al Cambio Climático de origen antrópico provocado por la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) es el principal reto global que la humanidad debe enfrentar en los próximos años.

El Cambio Climático es ya una realidad con fuertes impactos en el desarrollo humano especialmente en los países más vulnerables, muchos de ellos en el Sur Global.
El Cambio Climático es por tanto una prioridad horizontal que debe tener carácter transversal en las políticas de cooperación internacional para el desarrollo.

El Acuerdo de París es el principal acuerdo global sobre Cambio Climático. Se trata de un tratado internacional sobre el cambio climático jurídicamente vinculante. Fue adoptado por 196 Partes en la COP21 en París, el 12 de diciembre de 2015 y entró en vigor el 4 de noviembre de 2016.

Su objetivo es limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de 2 grados y preferiblemente a 1,5 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales.
Para alcanzar este objetivo de temperatura a largo plazo, los países se proponen alcanzar el máximo de las emisiones de gases de efecto invernadero lo antes posible para lograr un planeta con clima neutro para mediados de siglo.

El art 6.8 del Acuerdo de París recoge la importancia "de disponer de enfoques no relacionados con el mercado que sean integrados, holísticos y equilibrados y que les ayuden a implementar sus contribuciones determinadas a nivel nacional, en el contexto del desarrollo sostenible y de la erradicación de la pobreza y de manera coordinada y eficaz, entre otras cosas mediante la mitigación, la adaptación, la financiación, la transferencia de tecnología y el fomento de la capacidad, según proceda."

El art 11 desarrolla el "fomento de la capacidad", así establece que "El fomento de la capacidad en el marco del presente Acuerdo debería mejorar la capacidad y las competencias de las Partes que son países en desarrollo, en particular de los que tienen menos capacidad, como los países menos adelantados, y los que son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático, como los pequeños Estados insulares en desarrollo, para llevar a cabo una acción eficaz frente al cambio climático, entre otras cosas, para aplicar medidas de adaptación y mitigación, y debería facilitar el desarrollo, la difusión y el despliegue de tecnología, el acceso a financiación para el clima, los aspectos pertinentes de la educación, formación y sensibilización del público y la comunicación de información de forma transparente, oportuna y exacta." Se recoge la importancia de actuar en "el plano nacional, subnacional y local".


El Fomento de Capacidad

Es en este "fomento de capacidad" de los países en desarrollo para enfrentar el reto del Cambio Climático, elemento central del Acuerdo de París, dónde hay que situar las políticas de cooperación técnica junto a otros instrumentos como las transferencias de tecnología.

Las ciudades y las regiones tienen un papel crítico ante el reto del cambio climático. Las ciudades y áreas metropolitanas. Las actividades urbanas como las industriales o el transporte son responsables de un importante porcentaje de las emisiones GEI, se calcula que las ciudades utilizan alrededor del 80% del suministro global de energía y producen aproximadamente 71-76% de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía.

Por ese motivo, la actividad de las ciudades y las políticas urbanas se enfrentan a un replanteamiento en muchos aspectos clave, muchos de ellos directamente relacionados con la prestación de servicios públicos como la movilidad, la vivienda, la gestión de residuos, el agua y el saneamiento, entre otros para avanzar en la mitigación del cambio climático a partir de la reducción en las emisiones GEI.

Por otro lado, las ciudades y las grandes regiones urbanizadas presentan importantes vulnerabilidades ante los impactos del cambio climático: inundaciones, sequías, grandes incendios, entre otros. A su vez, el impacto del cambio climático en las áreas rurales puede acelerar los procesos de urbanización acelerada y las migraciones internas y a nivel global con un alto impacto sobre las ciudades.

De nuevo, los servicios públicos son un instrumento para dar respuesta a estos fenómenos y dentro de las políticas de adaptación al cambio climático.

Desde esta perspectiva, la cooperación técnica entre gobiernos locales y regionales orientadas al fomento de la capacidad climática de las ciudades a través del intercambio técnico y de buenas prácticas entre gobiernos locales a nivel global, del impulso de la formación y de procesos de aprendizaje compartido entre responsables políticos y técnicos, será un instrumento clave de las políticas de cooperación internacional orientadas a enfrentar el desafíos climático con un protagonismo específico de las iniciativas de
Cooperación Sur-Sur (CSS) y de Cooperación Triangular con enfoques horizontales.

En este ámbito trabajan iniciativas como el Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía, la mayor alianza de gobiernos locales ante el reto climático y que cuenta con ramas regionales como como GCoM-LA en América Latina p CoM SSA en África Subsahariana una iniciativa de la UE con participación de la Cooperación Española junto a otras agencias de cooperación de países europeos y en cuyas iniciativas la cooperación técnica entre ciudades tiene un importante peso.
© FAMSI, 2024
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